Un público entregado y un escenario lleno de luces. Así comenzaba anoche el concierto de Amaia Montero en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid, regalando a sus seguidores una noche mágica tras tres años de espera.

Amaia Montero_Teatro Nuevo Apolo 2015 (19) [MEW Magazine]

Fotografía por Antonio Villares

La ex vocalista de La oreja de Van Gogh volvía a los escenarios continuando con la gira presentación de  su último álbum “Si Dios quiere yo también”, su tercer disco en solitario y una exhibición de la Amaia de siempre en perfecta combinación con un sonido renovado.

Un trabajo que salió a la calle el 17 de septiembre bajo la dirección de uno de los grandes productores del momento, Martin Terefé, y en el que han participado algunos de los mejores músicos del Reino Unido.

Desde “Contigo no me voy” a “Palabras” pasando por numerosos éxitos de su historia en Lodvg como Muñeca de trapo  o La canción más bonita del mundo, la cantante ha demostrado una vez más porqué tiene unos fans tan dedicados. Y es que la fidelidad de los que la quieren no dejó escapar ni un instante en que Amaia hacía una pausa para subirse al escenario a regalarle una rosa, un peluche o un abrazo.

Detalles como estos hicieron de la noche magia pero, como no podía ser menos, no faltó la visita de Álex Ubago, fiel amigo de la cantante que nos hizo partícipes del precioso dúo que Sin miedo a nada nos trajo hace unos años y volvía anoche a hacernos disfrutar.

Sus baladas más románticas o las canciones más movidas, todas fueron una perfecta excusa para arrancarse a cantar, encender el mechero (o la linterna de nuestros móviles) o lanzarnos a bailar.

Y con las palabras más bonitas, la cantante ponía fin a un regreso que dejaba un patio de butacas de pie, un admirador insaciable en cada canción, y un teatro lleno de globos, luces, y carteles donde reinaba un “Siempre contigo”.

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