Si te vas, al menos, déjame volver a verte. Aunque sea solo una vez más, pero deja que grabe bien, a fuego lento, eso que hizo que pusiera en bucle tu silencio. Si te vas, que sea para que vuelvas, para que chilles, como el hombre más pequeño, todo lo que tienes que decirle al mundo, que no es poco.

Mejor dicho no te vayas, cuéntame a mi y a todos los que estamos aquí hoy por que nos has dejado tanto tiempo esperando. Y una vez me lo hayas contado -a modo de concierto tras un recuerdo inolvidable- déjame decirte que mereció la pena, que si tu disco me sorprendió, tu directo me ha hecho mella.

Todas las palabras las has dicho tú, las ha dicho tu teatro, tu juego de luces, tu saxofón y sus matices que, por cierto, qué músicos más grandes tienes. Y no hablemos de invitados, que lo de David DeMaría no ha sido normal, encima dos canciones. De verdad Diego, tengo que decírtelo, esta vez me has impresionado. Y si hay algo que no ha dejado indiferente a nadie ha sido tu abrazo, ¿en serio? ¿lo tenías planeado o te ha salido de dentro eso de bajar a abrazarnos?

Si te tuviera aquí haría como has hecho con tus músicos, abrazarte en modo de agradecimiento por acompañarme. No quiero ser insistente, ni contarte, una a una, lo que me han gustado tus canciones, pero si decirte que quiero volver a escuchar tu directo pronto. Hasta entonces, te llevaré en mi iPod.

No te pierdas la galería completa del concierto AQUÍ.

**Todas las fotografías por Christian CH

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