El cantante Juan Luis Guerra, que colgó el cartel de “sold out”, hizo anoche que el abarrotado auditorio de Starlite, saliera con niveles descontrolados de bilirrubina de la cantera marbellí, que no paró de bailar y corear las letras del Rey del Merengue, en la que fue la sexta noche de Starlite 2017. El dominicano presentó su último disco “Todo tiene su hora” y repasó los grandes temas de su repertorio ante un entregado público, entre el que se encontraba el sobrino del rey de España, Felipe Juan Froilán de Marichalar y su novia, Luis Ortiz y Gunilla Von Bismarck.

“Starlite es un maravilloso lugar, con una acústica también maravillosa. Una bendición”, aseguró Juan Luis Guerra, momentos antes de saltar con su banda de 4.40 al escenario.

Starlite acogió al dominicano en una velada muy especial, donde se metió al público en el bolsillo tan pronto sonaron los primeros acordes de su encadenada “Cookies & Cream”, para seguir con “La travesía”.

“Que sea la primera, pero no la última vez en Starlite”, deseó Guerra ante un entregado auditorio con quien no cesó de bromear en todo momento y de buscar su complicidad. Así, incluso, pidió la colaboración del público congregado para hacer un mannequin challenge, único momento en el que el auditorio cesó de bailar.

Y el publico de Starlite se vino a arriba cuando el multipremiado cantautor tocó sus “Ojalá que llueva café”, tema con el que saltó al estrellato mundial.

“El que ama a su esposa, se ama a sí mismo”, afirmó el cantante, para interpretar acto seguido “Mi bendición”, un tema dedicado a su esposa.

Juan Luis Guerra, haciendo gala de una elegancia y delicadeza exquisitas a lo largo de todo el espectáculo, repasó canciones como “La llave de mi corazón”, “Como yo”, “A pedir su mano”, “Para ti”, sin olvidarse de sus temas tan conocidos como “Costo de la vida”, “Visa para un sueño” o “La bilirrubina”.

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