Alfred García llegó a Madrid para dar inicio a su gira. Cruzamos  la puerta de Joy Eslava para viajar hasta Marte. Nos pintamos de rojo. Regresamos al pasado. Abriendo heridas. Cerrando etapas. Saltamos y enmudecimos.

Me gustan las decisiones de Alfred. Me gusta la batería porque es mujer. Y rompe los estereotipos. Porque apuesta por el pop rock que las emisoras de radio y algunos de la industria musical no hacen más que infravalorar (no saben lo que estamos perdiendo por el camino). Porque hace y deshace. Y no mira atrás. Canta y se desangra. Muere y revive sobre el escenario. Se entrega. Y eso perdura. Por los tiempos de los tiempos.

Me gusta que se cuiden detalles tan tontos como el piano. Que parece que tenga vida propia. Y que sea uno más del equipo. Y de esta locura que se ha convertido 1016. Un álbum que todos vimos nacer y crecer. Una magia difícil de reemplazar.

Eres de lo mejor que ha salido de OT. De todos ellos. Ojalá muchos hubiesen tenido la valentía de hacer lo que les daba la gana y como les daba la gana. Porque la música, la de verdad, no se puede disfrazar.

Viajamos hasta Londres

Londres. La nana con la que todos nos íbamos a dormir en ese OT17. Esas noches que nadie ha sido capaz de recuperar. Y el piano vuelve a respirar. En rojizo. Como muriendo y a la vez pidiendo vivir un poco más. Embriaga la sensación de saber que esa canción creció con todos, mientras los focos de un reality siempre decían adiós a un directo más.

Londres se ha convertido en el final de una etapa. En el inicio de otra.

Por si te hace falta

Puede que haya sido uno de los momentos más especiales de la noche. Ese recorrido que hace de la realidad. De cómo se puede estar arriba y a bajar de un plumazo. Y lo necesario que es tener a alguien al lado. Esa persona que te de la mano y apriete fuerte. Que pase lo que pase siempre esté ahí. Porque cuando estés arriba muchos llamarán a tu puerta. Pero cuando el éxito no sea el marcado socialmente, esos mismos, huirán.

Alfred García hace magia. Suena a directo. A lo que a veces olvidamos. A eso tan necesario como que prioricen las melodías y las buenas letras. Y él no se vende porque ha demostrado tener una personalidad perfecta para perdurar. Como él solo sabe hacer…haciendo música.

Fotografías de Alfred García en concierto

*Todas las fotografías realizadas por Ana Markez Photo

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