Qué importante es dar cabida a las ciudades pequeñas, a esas que a ratos olvidamos, como si no tuviesen un hueco en nuestro mapa. Qué importante es dar vida. Dar la oportunidad a un público ansioso y feliz por recibir a su artista. Natalia Lacunza hoy ha hecho un lleno melancólico en Jaén. Melancólico porque el rostro de todos los jóvenes que se han acercado era pura añoranza a un sueño. Era mirada de no ser consciente de lo que está sucediendo ante ti.

Como viene sucediendo desde varias firmas atrás, Natalia Lacunza, ha salido antes de la hora prevista. Decisión más que acertada ante el número de personas que había esperando por ella. Porque cuando un artista llega a una ciudad su máximo deseo es firmar a todas las personas que se han acercado. Es mostrar gratitud de la única forma que tienes en tus manos. En muchas de las ocasiones es posible. En otras, es algo ajeno a sus manos. Pero, en esta ocasión, Jaén ha recibido todo el amor de Natalia. Con cada abrazo, con cada gesto, mirada o guiño. Más de 4 horas de miradas cómplices.

Jaén ha cantado, aplaudido, sonreído y bailado sin fin junto a Natalia. Y eso que el sol que nos acompañaba, a pesar de estar en el mes de Marzo, achicharraba por momentos. Impertérritos han permanecido anclados, esperando su momento.

Un vaivén de pasos, sensaciones y sentimientos. Natalia Lacunza tiene ángel.

Fotografías de la firma de Natalia Lacunza en Jaén

Natalia Lacunza, Sus canciones

Natalia Lacunza sigue inmersa en la gira de firmas del trabajo recopilatorio que realizó durante su estancia en OT 2018. Un recorrido que la está llevando a una gran parte de nuestras ciudades. Conciertos, firmas, clases de composición…es su nuevo día a día. El presente de un futuro.

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