Lovo Bar, la coctelería emocional del barrio de Las Letras de Madrid, presenta ‘Tribu, utopía cultural’, su nueva carta. Con el trasfondo de la vida de Josephine Baker – reconocida bailarina, cantante y actriz de los años 20 que ha sido musa e inspiración para el equipo de Lovo desde sus inicios- en esta ocasión se centran en la obsesión de su protagonista por la diversidad, puesto que ella misma adoptó a 12 hijos de distintas regiones del mundo.
Para ellos, esta nueva carta celebra “la diversidad, la unidad y la belleza de lo distinto, Tribu es pertenencia”. Un concepto de hospitalidad y propuesta líquida que trasladan a su menú de cócteles, con hitos como Maori – un trago largo y fresco a base de ginebra con toques de matcha y citrícos-, Nanuq – fresco, aromático y vegetal-, o Samurái – un cóctel ácido y envolvente a base de whisky, pandam, miso de galleta, limón, nori y soja.
Con ‘Tribu’ finalizan una trilogía de menús inspirados en Baker que ha dado forma al ADN de Lovo: desde ‘La Musa’, donde presentaban tragos basados en la polifacética y disruptiva personalidad de Josephine, pasando por ‘Taxonomía’, que ahondaba en las historias narradas por la propia protagonista a través de cuentos populares, y finalmente ‘Tribu’, en la que recogen todo ese concepto de pertenencia, identidad y hospitalidad que han ido desarrollando durante este tiempo y la ponen al servicio de sus cócteles.
Imaginación y creatividad líquida
Lovo se convierte en un oasis para la imaginación, la creatividad y el disfrute líquido. Es por esto por lo que el menú se presenta como un recorrido por ese concepto de tribu en el que encontramos opciones para cada persona o momento. La propuesta de tragos se divide en tres categorías: TRIBU reúne creaciones que rinden homenaje a pequeñas comunidades que resisten a la globalización.Es el caso de la tribu Manabí, en Ecuador, que inspira el cóctel homónimo: una mezcla de ron, piña centrifugada, tomate de árbol, cacahuete, coco y una espuma picante, tan compleja como el territorio que la origina.
LOVO BAR TRIBE funciona como un mapa emocional de la comunidad que rodea
al proyecto: cócteles creados por amigos, referentes y casas afines al espíritu de Lovo. En esta sección conviven recetas firmadas por algunos de los nombres más influyentes de la coctelería internacional, como Handshake Speakeasy (Ciudad de México, #1 The World’s 50 Best Bars 2024), Svanen (Oslo, #32 The World’s 50 Best Bars 2025), Employees Only (Nueva York), Cochinchina (Buenos Aires, #26 The World’s 50 Best Bars 2024), Moonlight Experimental Bar (Zaragoza, con Borja Insa, ganador de World Class España 2024), Hero (Nairobi, #69 The World’s 50 Best Bars 2025) y Spikes (Vale do Lobo, Algarve, Top Cocktail Bars 2025).
Lovo nació hace cinco años con el objetivo de ser el medio de transporte para viajar a los años 20 a través de la hospitalidad, la gastronomía, el hedonismo y la comunidad. A través de la figura de Josephine Baker, la sofisticación y la diversión que representa su figura se ha convertido en la carta de presentación del espacio y del equipo, con el icónico Frank Lola al frente. Baker sigue siendo para ellos una mujer que, más allá de representar el amor y la pasión, muestra la libertad que anhelan y cómo esta se adquiere normalmente en los lugares más oscuros. Para el equipo, el lobo es el animal que mejor representa su figura.A la hora de entender la coctelería, en Lovo la técnica no es un fin, sino una herramienta al servicio del placer.
Desde macerados y redestilaciones hasta la creación de licores propios, emulsiones o el trabajo con enzimas como la pectinasa o la laminasa, el equipo investiga y experimenta sin miedo, pero siempre con una idea clara: que la complejidad no eclipse el disfrute.
Al frente del proyecto está está Frank Lola, director de I+D, director de bebidas y embajador del proyecto, que marca el pulso creativo del espacio. A su lado, Felipe Esparza mantiene y da forma a las primeras horas de la tarde; Sergio Rodríguez lidera la noche y el ritual de la copa en la cueva y Sara Leal, como bar manager, asegura que tanto en el equipo como en el servicio se mantenga el equilibrio constantemente.

Un espacio único
El espacio acompaña ese relato: luces bajas y una hospitalidad que invita a soltarse desde las cinco de la tarde hasta altas horas de la madrugada. La decoración y el ambiente de los espacios también son importantes y están impregnados de esta idea de libertad. Dividido en dos plantas, Lovo propone dos atmósferas complementarias. Al entrar, La Caza funciona como el primer acto: un espacio liderado por una barra cuadrada que invita al encuentro y a la conversación, donde los cócteles se sirven en un ambiente íntimo, acompañado por sesiones de DJ que marcan el pulso de la noche.

Y en la planta de abajo, La Cueva, un espacio inspirado en el refugio del lobo, donde todo sucede sin máscaras. Representa ese momento poderoso en el que Josephine Baker se convierte plenamente en ella misma sobre el escenario del cabaret: libre, magnética y dueña absoluta de la noche. Con una iluminación rojiza y una atmósfera envolvente, La Cueva está disponible desde las 00:00h hasta las 05:00h para las noches más memorables.

















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