El Real Balneario de Salinas, ubicado en la playa de Salinas, es sinónimo de tranquilidad y disfrute gastronómico. El restaurante se encuentra a la orilla del mar cantábrico y las vistas desde la mesa son espectaculares e invitan a relajarte contemplando el oleaje a través de la cristalera.
El restaurante se asienta sobre un antiguo chalet que formaba parte de las instalaciones del Balneario de aguas marinas, inaugurado por S.M. Alfonso XIII en 1.916. Ahora, en 2026, este legado familiar de tres generaciones celebrará su 35º aniversario.
Bajo la dirección del Real Balneario de Salinas se encuentra el chef Isaac Loya, quien se ha encargado durante los últimos años de mantener la estrella Michelín que gracias a una excelente cocina que combina la tradición, la técnica y el compromiso con el disfrute del comensal.
Aquí lo que prima sin duda es tener un producto de gran calidad que se sirve casi tal cual, sin florituras ni exceso de sabores, salsas o condimentos. En este momento el restaurante cuenta con dos menús degustación: el Menú Isaac Loya -más amplio y personal- y La Peñona, en formato reducido; además de una extensa carta que se renueva tres veces al año.
Menús de estrella
En los menús es muy importante la estacionalidad para que la materia prima pueda ser excelente y así servir los mejores platos a los comensales. La cocina de Isaac Loya es natural, precisa, casi minimalista y tiene las ideas muy claras sobre su propuesta y su restaurante.
Además, el entorno también ayuda y es que se trata de uno de los pocos restaurantes situados sobre la arena de la playa. El Cantábrico es el gran protagonista de la velada y el sonido de las olas forma parte del relato culinario.
Un entorno único
Por ello, en el Real Balneario lo que más destaca es el pescado y el marisco. Acompañado por hortalizas de proximidad, mantequillas y quesos artesanos, carnes asturianas y algunos guisos tradiciones elaborados con precisión contemporánea.
Aquí nada es artificial, todo se elabora desde la pureza y respetando al máximo el producto para que en boca sepa a lo que tiene que saber. Entre sus platos icónicos destacan recetas ancestrales de generaciones anteriores, como la Lubina al Champagne y Virrey a Baja Temperatura en su propia Marmita, que representan la memoria culinaria de la casa y su vínculo con la tradición familiar.
Una bodega que recorre el mundo
La bodega, con más de 1.000 referencias y dirigida por el sumiller Manuel García, presenta un recorrido por grandes vinos del mundo en armonía con la cocina del Cantábrico. Su diseño cuenta con la implicación directa de Isaac Loya, gran amante del vino, cuya sensibilidad ha contribuido a dar forma a una selección única y personal.
La carta incluye una cuidada colección de generosos, una selección de Champagne y Cavas, blancos de Alemania, Austria, Estados Unidos, Francia, Italia y Portugal, así como tintos de Alemania, Argentina, Australia, Chile, Estados Unidos y Francia, junto a capítulos dedicados a tintos de Francia, Italia, Portugal y Sudáfrica. España ocupa un lugar protagonista con blancos, rosados y tintos de las principales zonas vinícolas, además de una sección final de vinos dulces.
En el Real Balneario Las Salinas te reciben con mucho cariño y la atención es impecable en todo momento, como si te abrieran las puertas de su casa. La mejor manera para que el comensal se pueda sentir a gusto mientras que disfruta de exquisitos platos.





















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