El Personaje (Series)Series

El Personaje: ¿qué tiene El Profesor?

0

En las ocasiones que he tenido de transmitirle estos halagos en persona (y lo he hecho con vehemencia), no he perdido oportunidad de comentarle (ahora que lo pienso, quizá con demasiada vehemencia) lo mucho que me impresionó en su día, cuando ‘La casa de papel’ era el secreto de unos pocos, la capacidad que tiene de hacerle ver al espectador con una simple mirada a qué personaje tiene delante. Porque hay dos -Sergio y el Profesor-, aunque solo haya uno. Consiguió reflejar y transmitir pronto la diferencia con ese gesto. No necesitábamos más que Una Simple Mirada para reconocer a uno u otro, así que se convirtió en un precioso juego contra la policía (pobre Raquel) del que, como espectadores, éramos cómplices. Quien me conozca, seguramente ahora esté reproduciendo en su cabeza mi grito de guerra, «¡con una sola mirada!», porque lo he gritado mucho.

Llevo con esta canción dos años, porque es una de las claves que explican que estemos donde estamos (de otras muchas, hablé aquí hace unos días). Y no me he explayado tanto con otros detalles, que van desde la forma de moverse hasta el tono de voz, pero haberlos, haylos. Así que, sí: Álvaro Morte tiene buena parte de culpa de toda esta locura.

El Profesor. Sergio Marquina.

Primero fue Salva, si recordáis. Un tipo simpático y natural ante extraños, calculador para nosotros, porque entendíamos el juego, y al mismo tiempo vulnerable, porque también entendíamos lo que él no quería o no podía entender. ¿Existe Salva? Creo que no, que no es más que una mezcla de los verdaderos, del Profesor y de Sergio. Del verdadero, porque solo es uno, aunque sean dos.

Salva era una máscara, porque solo era un hombre creado por el Profesor para llevar a cabo sus planes, y al mismo tiempo era una realidad, porque se ha demostrado que era también una extensión de la esencia de Sergio. Salva era una lucha continua entre lo que tenía que ser (el tipo calculador) y lo que era sin remedio (el humano que no podía evitar sentir). Una construcción que parte de las cualidades más señaladas de Sergio y del Profesor, por separado, para entendernos. Podríamos decir que este tercer personaje fue, al final, la unión de todo lo que nos gusta del único personaje; en Salva tenemos la sangre fría, el ingenio y la inteligencia necesarias para crear una identidad falsa, y también la debilidad del humano que encuentra en esta identidad una vía de escape.

Sergio Marquina es el humano. El que quiere, el que tiene miedo, el que se ahoga en un grito cuando el miedo se vuelve real y pierde lo que más quiere, el que tiene un hermano, y un amor, y una familia. En él, vemos ternura, vemos inseguridad, esa vulnerabilidad ya mencionada, una cierta torpeza social y mucha humanidad. Lo reconocemos con Una Simple Mirada, pero también en las sonrisas que le dedica a su Resistencia cuando puede descansar de la dura tarea de planear atracos imposibles. Sergio es solo un hombre que quiere vivir tranquilo, y al que le cuesta mucho hacerlo, por las circunstancias y porque tiene que convivir con «el inadaptado que no sabe disfrutar de la vida».

Ese es El Profesor. El calculador, inteligente y distante Profesor. El que no permite relaciones sentimentales, el que no quiere distracciones, el que solo quiere trabajar y culminar planes. Frío, nada humano. Resolutivo, imaginativo, un gran actor, un gran jugador, capaz de salir airoso de cualquier situación empleando todas las cualidades mencionadas. Magnético y fascinante, y también censurable e irritante por momentos.

He querido evitarlo, por lo cliché y por lo manido de la expresión, pero tengo que decirlo porque con esto puede resumirse todo: Sergio es el corazón y el Profesor la cabeza, una dualidad tan antigua como el mundo. Y pocas cosas gustan más al espectador que quiere dejarse llevar por una historia que verse atrapado de forma ficticia por este conflicto tan universal, por muchos clichés que tenga.

Este personaje es magnético, por lo excepcional de sus planes, planteamientos y discursos. Así que lo observamos fascinados, casi con la boca abierta, porque nos dejamos llevar por lo imposible de sus acciones, de sus giros y de sus respuestas inesperadas. Y a la vez también es humano, y por eso lo sentimos cercano, lo comprendemos y lo apreciamos. Sergio y el Profesor, son, es, un poco de lo que tememos ser, un poco de lo que queremos ser, un poco de lo que admiramos, de lo que reprochamos y de los conflictos que nos gustaría salvar o haber salvado en otra persona.

Estas dos personalidades, que son en realidad un conjunto de cualidades muy definidas y contrapuestas entre sí, se entremezclan y se dan vida, y forman el combo perfecto. Un personaje lleno de contradicciones que lo vuelven emocionante, porque de él podemos esperar cualquier cosa en cualquier momento. Un personaje humano a veces, cuyos dilemas quieres resolver, y nada humano otras veces, de cuyas propuestas quieres disfrutar. Un personaje lleno de luchas, de sentimientos universales y con una misión, en un escenario tan atractivo, del que quieres formar parte porque así ha sido ideado, como un atraco imposible.

Y, además, lo está dando vida Álvaro Morte con Esa Mirada.

Judith Torquemada

‘Lola Bunny’ es la canción del verano, aunque llegue algo tarde

Previous article

¿Qué sabemos de ‘American Horror Story: 1984’?

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Login/Sign up