Sin categoría

Grasa y vapores a raya: La guía definitiva para limpiar cada tipo de estor de cocina

0

Tener las ventanas impecables en la zona donde cocinas parece una misión imposible por culpa de las salpicaduras y el humo. La acumulación de suciedad afea la estancia y puede terminar estropeando los materiales si dejamos que pase demasiado tiempo sin meterles mano.

Lograr que todo brille de nuevo requiere conocer el material que tienes entre manos para no meter la pata durante la limpieza. Cada tejido reacciona de una forma distinta, por lo que aplicar el método correcto te ahorrará disgustos y hará que tus ventanas luzcan como el primer día.

El reto de mantener el orden entre fogones

Mantener los estores para cocina en buen estado es una de esas tareas que solemos dejar para luego porque dan un poco de pereza. Al estar expuestos a vapores constantes y restos de comida que saltan de la sartén, la tela va perdiendo su color original y atrapa olores que luego cuesta quitar.

Si te has fijado bien, el mayor enemigo aquí es la grasa que se queda pegada de forma casi invisible y luego atrae el polvo como si fuera un imán. Por suerte, hay formas de atajar el problema sin tener que descolgarlo todo cada semana, simplemente integrando pequeños gestos en tu rutina de limpieza general.

Afortunadamente, los fabricantes han mejorado muchísimo los componentes actuales, logrando superficies mucho más sufridas y fáciles de tratar. La clave está en no esperar a que la mancha sea parte del decorado, actuando rápido cuando algo salta para que el mantenimiento sea coser y cantar.

Limpieza rápida para modelos enrollables

Si tienes un modelo enrollable, te habrás dado cuenta de que el tejido suele ser más rígido, casi como si tuviera una capa protectora. Para estos casos, el mejor aliado que tienes en casa es algo tan simple como un trapo húmedo bien escurrido y un poco de jabón neutro.

Pasar el paño con suavidad por toda la superficie estirada hace que la suciedad superficial desaparezca en un abrir y cerrar de ojos sin empapar la tela. No hace falta frotar con fuerza bruta, pues lo que buscamos es levantar la grasa sin dañar el acabado protector que suelen traer de fábrica.

Resulta curioso, pero un truco que funciona de maravilla para las manchas puntuales es usar una toallita de bebé de las de toda la vida. Al llevar componentes muy suaves pero eficaces contra la suciedad rebelde, consiguen quitar ese churrete de salsa sin dejar rastro y sin mojarlo todo.

¿Qué hacer con los estores paqueto y la lavadora?

Los modelos paqueto son harina de otro costal porque su caída es mucho más natural y se parecen más a una cortina tradicional. Al estar fabricados mayoritariamente con telas como el poliéster o el algodón, la buena noticia es que, por lo general, se pueden meter directamente a la lavadora sin miedo.

Antes de lanzarlos al tambor, asegúrate de quitar todas las varillas y los cordones para evitar que se enreden o pinchen el tejido durante el lavado. Usa un programa corto con agua fría, porque las temperaturas altas son las culpables de que luego el estor parezca que ha encogido y no encaje bien en la ventana.

Posteriormente, lo ideal es colgarlos cuando todavía están un poco húmedos para que el propio peso de la tela elimine las arrugas mientras se secan. Semejante táctica te ahorra pasar la plancha, algo que agradecerás enormemente dado el tamaño de las piezas y lo difícil que resulta que queden perfectas sobre la tabla.

Trucos caseros para desinfectar sin estropear

A veces el problema no es tanto la mancha visible, sino los olores que se quedan impregnados después de cocinar algo con mucho aroma. Un remedio que nunca falla es pulverizar una mezcla de agua con un chorrito de vinagre blanco, que actúa como un desinfectante natural sin ser agresivo con los colores.

Al aplicar esta mezcla, verás que el ambiente se refresca de inmediato y cualquier rastro de olor a fritura desaparece como por arte de magia. Solo tienes que dejar que se seque al aire con la ventana abierta un rato para que el olor a vinagre también se evapore, dejando tus telas totalmente saneadas.

Del mismo modo, si ves que hay alguna zona con moho por culpa de la condensación del vapor, puedes usar un poquito de bicarbonato con agua para crear una pasta. Aplicas, dejas actuar unos minutos y retiras con una esponja suave, logrando una limpieza profunda sin recurrir a químicos que huelan demasiado fuerte.

Por Qué Barcelona Es el Centro Creativo de la Producción de Video

Previous article

You may also like

Comments

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.