CineDestacadosEn Profundidad (Cine)

‘Moonlight’ o lo que muchos no entendieron

0

Tengo la(s) mirada(s) de Chiron tatuadas en el alma. Ese niño que conoció la soledad y el dolor demasiado pronto y que tuvo tanto miedo de conocerse a sí mismo, ese adolescente que se atrevió a ser quien era y encontró la horma de su zapato donde no pensaba hallarla -o donde no quiso ver que la tenía- y ese hombre que mantuvo la inocencia que la vida le intentó arrebatar, un hombre con un cuerpo muy grande, pero un interior de niño. Su historia me tocó de una forma y con una intensidad que me resulta imposible transmitir a través de las palabras, pero que perdura en el tiempo. Hace más de dos años que vi ‘Moonlight’ por primera vez y sigue creándose un nudo en mi garganta cuando pienso en ella.

También hace más de dos años, concretamente tres, que la película con la que Barry Jenkins terminó de encontrar su sitio se llevó el Oscar más importante de la noche en medio de una nube de confusión. Warren Beatty y Faye Dunaway anunciaron por error que ‘La La Land’ había sido la escogida por la Academia para llevarse a casa la estatuilla a Mejor Película, algo que rectificaron cuando Damien Chazelle y su equipo ya estaban en el escenario. Uno de los momentos más bochornosos de la historia de estos premios que se robó toda la atención de la noche y que, horas más tarde, dio paso al enfado de miles de espectadores. 

Nadie entendía por qué ‘Moonlight’ había resultado ganadora. Aparentemente, pese a las buenísimas críticas que había recibido desde antes de su estreno, a nadie le había gustado. Una reacción ciertamente típica cuando se trata de los Oscar, pero que, para mí sorpresa, no ha cambiado demasiado con el paso del tiempo. En época de premios, sigo leyendo a muchos indignados que continúan protestando por esta estatuilla que, sin duda, era merecida. Curiosamente, una película que va a lo más básico del ser humano, a sus sentimientos, a esos que no podemos separar de nuestra condición humana, y que nos acerca a ellos a través de una historia contada de manera realista, cercana y sin artificios extra, es una de las grandes incomprendidas de la última década

'Moonlight'

El largometraje de Barry Jenkins es sencillamente una vida llevada a la pantalla. Ni más ni menos. Una vida complicada, sí, con unas circunstancias especialmente duras, pero una vida. En la que las cosas ocurren de manera natural, sin ser provocadas, sin que haya un elemento externo -que suele ser la voluntad del director y/o guionista- que las desate. En ‘Moonlight’ todo pasa cuando tiene que ocurrir y como tiene que ocurrir, con el ritmo que acompaña a una vida ‘cualquiera’. No hay fuegos artificiales ni una acción trepidante, no hay tensión ni intriga, no hay intención de adelantarse a los acontecimientos. Los espectadores se convierten en testigos ciegos de la evolución de un niño al que abrazan desde el comienzo de la cinta

Supongo que hay a quien las cosas sencillas, que no simplonas, no les son suficientes o no les llegan de la misma manera que a otros. Imagino que hay quien necesita más para conectar, un hecho concreto que desate la acción o una línea narrativa clásica, con su presentación, nudo y desenlace. Y entiendo que ‘Moonlight’ no es para ellos, sino para quien busque sentir y vivir a través de otros ojos, entrar en un alma diferente a la nuestra y sufrir y amar de la misma manera que sufre y ama este alma. Hay quien en su día definió ‘Moonlight’ como una experiencia, como algo que hay que vivir y que no se puede explicar, y escribiendo sobre ella tengo claro que quienes hablaron así de la película estaban en lo cierto. 

Creo que fue precisamente su autenticidad y su cercanía a la realidad lo que no se entendió en su día y lo que se sigue sin entender, sobre todo en el caso de aquellos que buscaban encontrarse con una ficción al uso y que colocaron, sin saberlo, unas barreras que en mi caso fueron derribadas con la primera mirada de Chiron. 

Rosa Suria
Periodista. Escribo y hablo continuamente de cine, series y música.

5 libros para leer en San Valentín

Previous article

Crítica de ‘A todos los chicos de los que me enamoré 2’: menos chispa en una historia que sigue gustando

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Login/Sign up