DestacadosEn Profundidad (Series)Series

‘Westworld’: resumen de la temporada 2

0

Aquí un resumen de la primera temporada.

Vaya con la segunda temporada de ‘Westworld’. En un nuevo visionado, mantengo la sensación de que es irregular en su desarrollo y que algunas de las tramas carecen de interés o peso general en el conjunto, pero… vaya con la segunda temporada. Hacia los compases finales, descubrimos un nuevo entramado de líneas temporales, conspiraciones, engaños y personajes que en realidad son otros personajes. Voy a tratar de resumir todo lo que sucede en ella de la manera más sencilla posible para que todos los acontecimientos queden por escrito.

Y empiezo con ella: Dolores (Evan Rachel Wood). La temporada comienza con nuestra anfitriona protagonista tomando el control del parque, de las instalaciones y de la conciencia de sí misma. Dolores y Wyatt evolucionan en algo nuevo que solo ella controla, y su objetivo es uno: hacerse con el control de Westworld, y también con el mundo de los humanos, a quienes quiere destruir sin miramientos. Así las cosas, Dolores va reclutando anfitriones para conformar un ejército capaz de plantar cara a la tecnología humana. El único freno que puede tener en todo esto es la bondad y la inocencia de Teddy (James Marsden, qué buena interpretación la suya en esta temporada), pero no tiene que lidiar mucho tiempo con ello: decide reprogramar su personalidad para adaptarla a los tiempos duros que están viviendo. Es decir: ha hecho con el amor de su vida lo mismo que han hecho antes con ella. Teddy se convierte entonces en un tipo duro y violento, pero a medida que pasan los episodios empieza a ser consciente (¡porque tiene conciencia!) de lo que Dolores ha hecho con él y él mismo acaba ¿definitivamente? con su vida. Con su cuerpo, al menos. Dolores le llora, claro.

No tengo palabras

Bernard (Jeffrey Wright) tiene una historia propia y enrevesada. La temporada comienza con la constatación de que es un anfitrión controlado por Ford (Anthony Hopkins), pero nadie excepto Felix (Leonardo Nam) sabe esto. En los primeros compases lo vemos buscando a Peter Abernathy (Louis Herthum) con Charlotte Hale (Tessa Thompson), pues Delos necesita al anfitrión para hacerse con los datos que ha almacenado el parque durante los treinta años que lleva activo.

Peter Abernathy es una pieza fundamental en la segunda temporada. Por un lado, Delos quiere llevárselo para tener esos datos; por otro lado, Dolores sigue viéndole como un padre y pide ayuda a Bernard para borrar todo su sistema dañado (por la cantidad de información que almacena) y otorgarle la conciencia que merece. Antes de que puedan lograrlo, Delos consigue llevárselo. Y Clementine (Angela Sarafyan), controlada por Ford, secuestra a Bernard y lo lleva a una cueva donde descubrimos a una Elsie (Shannon Woodward) a su vez secuestrada por Bernard. Tras una serie de reproches varios, Bernard y Elsie entran juntos a la Cuna, una especie de Westworld virtual donde se almacenan datos y recuerdos de los anfitriones. Entonces descubrimos que desde la Cuna se están bloqueando los intentos de recuperar el sistema del parque, que además sigue escribiendo sobre la programación y que, atención, Ford sigue viviendo dentro de esa Cuna. Y la conciencia del creador de Westworld parece fundirse con la de Bernard, controlando entonces sus decisiones y actos. Wow.

Mala hierba…

Por otro lado: Maeve (Thandie Newton), cuyo camino no puede distar más del que decide tomar Dolores, a pesar de que respeten las decisiones de la otra. En una de las primeras escenas del primer episodio, vemos cómo Maeve obliga a Lee Sizemore (Simon Quarterman) a desnudarse por completo, en una maravillosa demostración de que es ella quien está al mando. Su principal objetivo es encontrar a su hija, para lo que cuenta con la ayuda de Hector (Rodrigo Santoro) y Armistice (Ingrid Bolsø Berdal). Con ellos descubrimos otros escenarios de un parque más grande de lo que pensábamos; como Shogun World, destinado para aquellos que quieran disfrutar de samuráis y culturas milenarias (y del gore, según nos dicen). También con ellos comprendemos que hay réplicas de personajes e historias que considerábamos únicas repartidas por todo el parque y sus diferentes escenarios; por ejemplo, el alter ego de Maeve es Akane (Rinko Kikuchi).

Maeve encuentra, efectivamente, a su hija. Justo en el momento de la reunión, aparece la Nación Fantasma, a la que tanto teme Maeve, liderada por Akecheta (Zahn McClarnon). Durante una temporada, nosotros, los espectadores, también hemos temido la llegada del malvado Akecheta, porque lo considerábamos el culpable de las desgracias de Maeve (además del Hombre de Negro, claro), pero lo único que hacía Akecheta era cuidar de su hija. En esta segunda temporada descubrimos su historia, y qué historia. Akechetaha estado despierto prácticamente desde el nacimiento del parque, con pocas interrupciones. Ha dedicado su existencia a tratar de reunirse con la mujer que ama, y a dejar el símbolo del laberinto que tanto perseguía el Hombre de Negro en todos los rincones, porque conoce la verdad de Westworld y quiere transmitirla y conservarla de alguna manera. Akecheta conoce la Mesa, la Puerta y el Valle Lejano. Al final de la temporada, consigue cruzar todo esto para reunirse con su amada. Permitidme decirlo: qué bonito personaje.

Jamás hubiera imaginado que con ‘Westworld’ también se puede sonreír

El Hombre de Negro (Ed Harris) también es, claro, protagonista de esta temporada. Por momentos perdido entre el caos, por momentos decidido a terminar con esa locura. Tiene una nueva misión, pero se trunca cuando en su camino se cruza Emily (Katja Herbers), su hija. Obsesionado como está con la idea de que Ford sigue controlando el parque y su camino, termina asesinando a su propia hija al creerla una anfitriona. Es uno de los momentos más duros de esta temporada, y constituye el punto determinante en la existencia de William, como descubrimos más adelante. Más adelante: cuando un anfitrión con el rostro de Emily mantiene secuestrado a un William semi-anfitrión con la conciencia del hombre reviviendo una y otra vez su última experiencia en el parque. Según parece, por cierto, el objetivo último de William era hallar la inmortalidad.

Deseando saber más

También sabemos más de Delos, la corporación que invirtió y se propuso controlar Westworld. Después de que, en el inicio de los tiempos, William (Jimmi Simpson) visitara el parque con su cuñado Logan (Ben Barnes), convence a su suegro para invertir en él. No solo lo hace porque en ese parque ha encontrado su verdadero yo: también porque es un negocio. Delos usará Westworld para recabar datos de sus invitados, y también para crear un nuevo modelo de vida: un anfitrión con conciencia humana. Para ello y a lo largo de los años, William ha usado a James Delos (Peter Mullan), fundador de la compañía, como sujeto experimental; después de que éste muriera, construyó un cuerpo con su imagen y le otorgó su conciencia. Las pruebas no han resultado satisfactorias, en cualquier caso; la última visita al anfitrión con la conciencia de James Delos la realiza ya Ed Harris en la piel de William, y no ha conseguido el resultado esperado.

Con respecto a Logan, sabemos que falleció seis meses después de pedir ayuda a su padre por última vez. Este momento, por cierto, constituyó el punto determinante en la existencia de James Delos. Esto lo sabemos cuando Dolores y Bernard entran en la Forja: una especie de mundo paralelo que hace las veces de biblioteca donde se almacenan todos los datos de los visitantes de Westworld. Descubrimos varias cosas con la Forja, entre ellas que el código de los seres humanos es en realidad muy sencillo y que todos ellos están marcados por un instante de su vida. El sistema operativo se corporiza en la imagen de Logan, de quien no hay datos en esta Forja porque después de su visita con William no volvió al parque.

De cuántas maneras diferentes puede ‘Westworld’ complicarlo todo

Después de visitar la Forja, Bernard activa la apertura de la Puerta, que solo los anfitriones pueden ver y que les permite pasar al Valle Lejano. En este lugar pueden vivir sin control, (casi) libres. Abandonan sus cuerpos de anfitrión y se quedan como una conciencia en una especie de Edén virtual. Muchos cruzan, entre ellos la hija de Maeve. Es en estos momentos determinantes, cuando Maeve, junto con Hector, es asesinada;Clementine lidera la masacre, pues ha sido reprogramada por los humanos para ser capaz de controlar a los anfitriones a distancia, provocando que se asesinen entre ellos.

¿Y cómo acaba todo esto?

Una vez fuera de la Forja (que termina destruida), Dolores intenta eliminar todos los datos, pero es asesinada por Bernard. Poco después, con (aparente) absoluto control sobre sí mismo, sin Ford de por medio, construye un anfitrión con la forma de Charlotte Hale (que asesina a Elsie) e introduce en este cuerpo la conciencia de Dolores, arrepentido de haber acabado con ella. Esta Charlotte Hale anfitriona asesina a la Charlotte Hale humana, suplantando su identidad ante los miembros de Delos. Bernard, además, decide eliminar sus recuerdos para que este plan no sea detectado cuando le sometan a un interrogatorio en el mejor de los casos, análisis en el peor de ellos. Todo esto parece muy sencillo aquí, con tiempo y perspectiva, pero fue la gran sorpresa de una temporada que vivimos creyendo ver a Charlotte Hale cuando en realidad estábamos viendo a Dolores en su cuerpo y en la que no supimos en qué espacio temporal situar a un Bernard desorientado porque así lo quiso él. Casi nada.

Sufriendo toda la temporada por la amnesia de Bernard cuando había sido él mismo quien se la había provocado, no aprendo

Y así llegamos al principio de la temporada: Bernard en la playa, rescatado por un equipo enviado por Delos y liderado por Karl Strand (Gustaf Skarsgard), que trata de averiguar qué ha sucedido. El mar está repleto de cuerpos de anfitriones, que en realidad son cuerpos sin vida porque sus conciencias han logrado atravesar la Puerta y llegar al Valle Lejano. Un plan maestro. Charlotte, que en realidad es Dolores, ha logrado engañar a todos cuanto tiene alrededor durante los días anteriores, pero cuando descubren la cabaña secreta de Ford, los cuerpos de Bernard y en general todo el plan de Dolores, a Charlotte/Dolores no le queda más remedio que asesinar a todos los presentes, Bernard incluido.

En su huida del parque, con la normalidad de quien deja por unas horas su puesto de trabajo, se encuentra con Stubbs (Luke Hemsworth), que sabe quién es y aun así le permite que se marche, ¡porque él también es un anfitrión! Mirad a la persona que tenéis al lado en estos momentos, porque quizá sea un anfitrión también. A lo mejor lo sois vosotros. O yo.

Yo aquí ya no sabía qué pensar de mi propia existencia

Así que el final es ese: Dolores en el cuerpo de Charlotte saliendo al exterior, con cinco unidades de control en su poder. CASI NADA.

Y así nos anuncian la temporada 3, pues muy bien
Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

Vamos Juan llega a TNT el próximo 29 de marzo

Previous article

#Luimelia renovada por dos temporadas

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Login/Sign up