ActualidadDestacadosDisney +El Personaje (Series)Series

Mando, qué bueno que llegaste

0

The Mandalorian‘ ha sido una gran sorpresa para mí, como lo ha sido el propio Mandaloriano; “Mando”, desde ya mismo y para siempre. Había leído cosas positivas de la nueva ficción de Star Wars, y conocía sobradamente al equipo que la desarrollaba, los conocía tanto como confiaba en ellos, y aun así ha sido una sorpresa. Me ha gustado ‘The Mandalorian’, me ha gustado este primer viaje, espero el segundo con ganas y no creo que este personaje se me vaya a olvidar.

Quizá tenga algo que ver la voz de Pedro Pascal, no lo sé. O que lo imagine dentro de ese traje, tan de ‘Star Wars’. Tan lo de siempre, pero con un toque nuevo. Tan diferenciado, pero tan próximo a los orígenes de la saga más popular de la historia de la cultura pop. A lo mejor es simplemente que es uno de esos personajes enigmáticos a los que me entrego con alegría. No lo sé. Tal vez sea todo a la vez; también la estética, y el espacio. El caso es que me encuentro aquí, pensando en que quiero que Mando se quede para siempre, o al menos una temporada larga, y no recuerdo la última vez que había tenido ese pensamiento relacionado con ‘Star Wars’.

The Mandalorian

‘The Mandalorian’ se centra en la figura de Mando -aunque nos dejemos deslumbrar por Baby Yoda muy a gusto. Mando es un cazarrecompensas mandaloriano que trabaja para el Gremio, y que se mete en problemas precisamente a raíz de rescatar a Baby Yoda de un destino fatal. Solo en un par de capítulos ya tenemos varias cosas claras de su personalidad: es un hombre de pocas palabras, y aparentemente entregado a un trabajo que le importa en tanto que es su fuente de ingresos, y que realiza metódicamente, sin presentar emociones en sus labores. Es un tipo duro, sí, pero también intuimos en él principios cuando se cruza en su camino esta pequeña y extraña criatura, y siente que no está bien dejar que sea asesinada. Simplemente, no está bien lo que está pasando. Así que se rebela, lucha contra todo, rompe con todo y emprende su propio camino.

Es decir, ese guerrero de pocas palabras, con su traje de beskar y una fuerza brutal de esas que termina con veinte enemigos por escena, tiene una cierta base moral y conserva unos ciertos principios, a pesar de que todo en él nos indica que el camino que ha seguido bien podría habérselos arrebatado. Tiene moral, cuestionable en ocasiones, y tiene unos principios por los que se rige, y puede que sean los suyos propios y que no sienta que le deba nada al mundo, pero en la mayoría de las ocasiones estamos de acuerdo con él -salvo en su política de no-droides, que también tiene su explicación. Y pronto nos empieza a gustar pensarle como un héroe, sin que lo sea. A quién no le gusta un héroe a quien no queremos llamar héroe, pero que actúa parecido.

The Mandalorian

Así es como le vemos a lo largo de los episodios. Mando es un tipo solitario que puede vivir sin compañía, generalmente callado y de carácter templado, pero es también un hombre observador y atento, que demuestra, casi desde el primer contacto con El Niño que tenía que destruir, que es capaz de cuidar de los demás. No parece preocuparse mucho por sí mismo, por el destino que pueda correr, pero sí siente una especie de deuda o responsabilidad con el grupo del que se siente parte, los mandalorianos, y también con las personas indefensas. Mando puede ser otro de esos ejemplos de que somos quienes el mundo nos deja ser, porque su trabajo como cazarrecompensas en el Gremio, donde tiene que emplear la violencia, no estaba condicionado por su deseo de ésta, sino por la imposibilidad de haber desarrollado otro camino.

Y qué bueno que llegaste, Mando, porque contigo recuperamos parte del espíritu de ‘Star Wars’. De los viajes por la galaxia, los planetas y las criaturas extrañas, la acción regida sobre todo por una inocencia de quien está descubriendo el mundo por primera vez y quiere seguir sobreviviendo. Sin muchas pomposidades, solo con una historia entretenida y un personaje atractivo. Con este hombre misterioso, que tiene una historia desarrollada a sus espaldas y una mitología que uno quiere explorar a fondo, he recuperado las primeras sensaciones de aquellas primeras películas, con Luke Skywalker y compañía. Solo en parte, de acuerdo, pero ahí están. No he visto ‘The Mandalorian’ con el deseo de pillar a la serie en un renuncio, o de buscar complejidades a su historia: la he visto disfrutado, porque ‘The Mandalorian’ se disfruta.

The Mandalorian

Y después de la ficción, a través de su serie documental, se entiende mejor la forma en la que se ha ido desarrollando, se entiende un poco más el éxito y el tipo de personaje que se ha desarrollado. Son personas con talento las que están detrás, y son también seguidores de la saga que parecen tener un plan. Y que saben, saben de lo que hablan. Por eso han apostado todo a este personaje que no se deja ver el rostro, que habla poco y demuestra mucho, que se mueve con gracia y con agilidad, tirando del sarcasmo cuando es necesario y mirándonos sin mirarnos. Qué bueno que llegaste, Mando. No te vayas en un tiempo.

Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

Lewis Capaldi lanza el EP ‘To Tell The Truth I Can’t Believe We Got This Far’

Previous article

Luis Prieto, director de ‘White Lines’: “es una serie muy poco convencional”

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Login/Sign up