Star Wars - El ascenso de Skywalker
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6.9

Star Wars. Episodio IX: El ascenso de Skywalker

Como dije minutos después de abandonar mi butaca de cine, podría resumir mi experiencia viendo ‘Star Wars. Episodio IX: El ascenso de Skywalker‘ de la siguiente manera: llorar. Soy una persona que responde con (excesiva) facilidad a las imágenes cinematográficas, tanto para bien como para mal, así que ya sabía que esta despedida de los Skywalker estaba destinada a tenerme dos horas de película llorando; no me extrañé por ello, ni me avergüenza decirlo.

Rey (Daisy Ridley) es nuestra gran protagonista; tiene que descubrir su pasado, conciliarse con su destino, salvar a la galaxia. Junto a ella, Leia Organa (Carrie Fisher), liderando la Resistencia; también Finn (John Boyega) y Poe Dameron (Oscar Isaac), con quienes forma el equipo definitivo. Además de Chewie, C3PO, RD-D2 y BB-8, faltaría más. Todos tienen una misión: deben encontrar un buscarutas que les lleve al planeta Exegol, al gran templo Sith, donde se está gestando lo que han llamado la Orden Final. Si consiguen llevarlo a cabo, la galaxia sucumbirá definitivamente. Esta es la gran misión, y a partir de aquí surgen muchas cosas. No todas me han parecido buenas, pero de todas voy a hablar sin spoilers.

Lo que no me ha gustado

La desconexión entre las tres películas de la trilogía. En un momento concreto pensé que se asemeja al típico trabajo conjunto que te mandaban en clase y que te repartías por partes con tus compañeros para luego juntarlo. Algo así ha sido esto. Se nota el cambio de rumbo de la historia y de los personajes; se nota que ciertas decisiones trascendentales se han tomado a última hora, sin preparar un camino para ellas; se nota una falta de continuidad que no me ha gustado nada, nada, nada, y que le roba alma y sentido a la película.

Es evidente que bebe directamente de las anteriores y que al final la historia se asemeja a todo lo que ya hemos visto; creo que consiguieron diferenciarse mucho más en las dos anteriores entregas, ‘El despertar de la Fuerza’ y ‘Los últimos Jedi’, que en esta. No me gusta esa sensación que tengo de que en líneas generales han tirado hacia las decisiones narrativas más sencillas, o que más tenían a mano. Salvo alguna que otra sorpresa, me cuesta entusiasmarme ante el argumento de una película que recurre a viejas amenazas porque parece incapaz de encontrar nuevas. Esto tampoco me ha gustado.

Ni me ha gustado el tratamiento de ciertos personajes. Lo que ha pasado con Rose (Kelly Marie Tran) me parece, y voy a decirlo de forma muy sencilla, muy feo. Lo que invita a pensar es que desde Disney han escuchado las protestas de cuatro cafres y han decidido lavarse las manos, no meterse en problemas (como siempre) y borrarla de la trama cuando fue una de las grandes protagonistas de la pasada película. Siempre he pensado que esta trilogía tiene demasiados personajes como para que todos los espectadores consigamos preocuparnos y/o conectar con todos ellos, pero borrar de un plumazo a uno de ellos, para no seguir molestando, porque esa es la única razón, me parece demostrar esa falta de planificación que mencionaba antes. Y también una deslealtad para con la historia, que en ‘Los últimos Jedi’ necesita a Rose por algún motivo pero en esta no. En fin. Se nota que no hay un camino trazado que seguir desde hace años, al contrario: los encargados de cada película han ido improvisando y cambiándolo a su antojo. Y esta falta de continuidad pasa factura.

Star Wars - Rose

Lo que me ha gustado

He disfrutado de ‘El ascenso de Skywalker’ porque visualmente es preciosa, porque es otro viaje por el espacio, porque además tenemos interpretaciones interesantes de la mano de los siempre fiables Daisy Ridley y Adam Driver, y porque seguimos teniendo escenas entre ellos que para mí justifican la existencia de esta trilogía. Todo lo que planea sobre estos personajes, sobre sus sentimientos y la relación que les une es muy interesante y muy agradable de ver para cualquier seguidor de ‘Star Wars’, porque es ‘Star Wars’. Es miedo, amor, comprensión, soledad, búsqueda, lucha, Fuerza, lado oscuro. Todo en dos personajes, que se confirman como los mejores de la trilogía y que, creo, han tenido el final que merecían. Me gustó ese ascenso de Skywalker, del que hablaré sin cuidarme de spoilers en los próximos días.

Hay escenas concretas que me han gustado mucho. Todas las que incluían a Leia, que se ha llevado un porcentaje muy alto de mis lágrimas derramadas, la conclusión de estos dos personajes mencionados, ese “venid a mí” que de algún modo esperaba pero que al mismo tiempo me pilló por sorpresa, y que parezcan tener tan claro que esta saga sigue viviendo sobre todo por los tres de siempre: Leia Organa, Luke Skywalker (¡el mejor, siempre!) y Han Solo. Me gusta que no se olviden del pasado, porque en este caso el pasado es presente y porque la mayoría de los que estábamos ahí sentados nos encogíamos con cada mención o recuerdo de uno de estos tres. Me gusta mucho también el personaje de Rey; no sé cuántas veces lo he dicho estas semanas, pero no quiero que se ponga en duda. Me gusta mucho.

Star Wars - Rey

Lo que está en el limbo

Sin mencionar ningún detalle que pueda comprometer la información, puedo decir que todavía no he decidido si estoy conforme con lo de Rey. También de ello hablaré en profundidad, pero, de momento: por un lado, creo que la intención detrás de esta decisión casa muy bien con el espíritu dual que siempre ha habido en ‘Star Wars’; por otro lado, me parece demasiado rebuscado y al mismo tiempo simple, me parece que no hay una historia real detrás y que de nuevo han tirado hacia lo conocido para poder pasar a otra cosa sin complicaciones. Encaja en su esencia, pero no me convence en sus formas, ni siquiera en todos los derroteros de su fondo.

Es una película emocional, porque tocaba que lo fuera, porque es (o se supone que es) una despedida de personajes a los que llevamos conociendo décadas y de otros que sin haber estado tanto tiempo también han conseguido hacerse un hueco, como Rey o Ben Solo, pero apenas hemos tenido momentos para las típicas reflexiones galácticas. Además de la emoción, que en algunos casos buscaba la lágrima fácil y en otros surgía por el pasado que arrastra, es entretenida y tiene mucha acción. Pasan muchas cosas, de manera constante. En este maratón pre-Ascenso-de-Skywalker que he hecho, he comentado en varias ocasiones que esta saga tiende a entretenerse en detalles que no nos dicen demasiado de la trama, que simplemente sirven para construir el universo en que está inscrita. Esto se ha perdido un poco, y me da pena, pero pienso en los torpes intentos que se han hecho a veces en este sentido y también agradezco el dinamismo de estas tres últimas entregas.

Star Wars - Rey, Finn y Poe

En conclusión

Algunas decisiones no me han gustado, a veces he notado demasiado el cambio de rumbo en la historia y ha perdido cierto espíritu, pero he llorado de principio a fin y he decidido que mi corazón se queda para siempre con los Skywalker. No es una mala película, dejaos llevar por ella aunque no dejéis de cuestionar ciertas cosas y podréis disfrutarla.

Star Wars - Leia y Rey
Judith Torquemada

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