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‘El Ministerio del Tiempo’ nos descubre… El Anacronópete

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Volvemos a las andadas. O, mejor dicho, Pacino vuelve a las andadas. El quinto capítulo de la cuarta temporada de ‘El Ministerio del Tiempo’ será especial. Después del secuestro de Lola, los agentes deben tratar recuperar a su compañera y acabar, de una vez por todas, con Alberto Díaz Bueno. El traficante de arte reapareció en el episodio anterior, para sorpresa de todos los agentes, y lo hizo de la mano de uno de los elementos más importantes (e ignorados) de la historia de nuestra ficción. Pero no adelantemos acontecimientos. 

Esta semana veremos cómo Pacino, llevado por todo lo que siente hacia Lola, se salta las normas de ‘El Ministerio del Tiempo’ y regresa al pasado para cambiarlo y salvar a Lola. O eso cree que es lo que va a hacer. Porque si hay algo que hemos aprendido durante estas cuatro temporadas es que el pasado no se toca. No por manía de los altos cargos, sino porque cualquier alteración de ese pasado, aunque sea mínima y aparentemente insignificante, puede cambiar todo el devenir de la historia. 

Pacino lo sabe, pero a veces es imposible no dejarse llevar por los sentimientos. El personaje interpretado por Hugo Silva viajará al ‘capítulo anterior’ y cambiará por completo las misiones, arriesgando no sólo el arte español, sino las vidas de todos sus compañeros. Mientras tanto, el resto de agentes tratarán de descubrir dónde está Lola, cómo Alberto Díaz Bueno ha logrado la libertad y, sobre todo, de qué manera viaja por el tiempo. Ahí entra en acción ese elemento del que hablaba anteriormente: el Anacronópete. La primera máquina del tiempo de la historia de la ficción. Hablemos de ella.

¿Qué es el Anacronópete?

Los viajes en el tiempo siempre han sido una de las grandes fantasías de las mentes creativas. Regresar al pasado, conocer la historia de primera mano y, por supuesto, cambiarla. Pero hasta 1887 no se había publicado ninguna obra literaria en la que se hablara de una máquina del tiempo. Los viajes anteriores se realizaban por magia o en sueños, recursos comodín que seguimos usando a día de hoy a nuestro antojo. 

Fue Enrique Gaspar Rimbau quien se atrevió a crear un aparato con el que trasladarse a otras época, en principio con el objetivo de contentar a su protagonista, Sindulfo García. Pero fue más allá. En su libro homónimo, desaparecido durante una época y reeditado recientemente por estudiosos del autor, Gaspar ya introduce conceptos como la paradoja temporal, en torno a la cual gira una importante parte de ‘El Ministerio del Tiempo’. En ‘El Anacronópete’ ya sabemos que, si modificamos el pasado, alteramos el presente y el futuro. Y aún hay agentes del Ministerio que no parecen enterarse. 

Pero, ¿qué es el Anacronópete? ¿Cómo es? Básicamente, tal y como lo vimos en el capítulo anterior. Una máquina extraña, estrambótica y con mucha parafernalia, capaz de volar hacia atrás en el tiempo. Utilicemos las propias palabras de su creador para describirla fielmente: “El Anacronópete, que es una especie de arca de Noé, debe su nombre a tres voces griegas: Ana, que significa hacia atrás; crono, el tiempo, y petes, el que vuela, justificando así su misión de volar hacia atrás en el tiempo; porque en efecto, merced a él puede uno desayunarse a las siete en París, en el siglo XIX; almorzar a las doce en Rusia con Pedro el Grande; comer a las cinco en Madrid con Miguel de Cervantes Saavedra -si tiene con qué aquel día- y, haciendo noche en el camino, desembarcar con Colón al amanecer en las playas de la virgen América”. Parece mentira que fuera creada hace tanto tiempo. 

De esta manera, ‘El Ministerio del Tiempo’ rescata un clásico de nuestra ficción, así como un hito de la misma. Y lo hace con todo lujo de detalles. Ya vimos la pasada semana cómo los viajeros del tiempo que hacen uso del Anacronópete tienen que beber un líquido para no envejecer o rejuvenecer durante los viajes. Es el conocido como Fluido García, también presente en la novela de Enrique Gaspar Rimbau. Así, la serie nos acerca a su obra de la mejor manera posible, dándole vida y presentándola ante una sociedad que la ha ignorado durante demasiado tiempo. 

Rosa Suria
Periodista. Escribo y hablo continuamente de cine, series y música.

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