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Reseña de ‘Gazania’, de Sofía Parra

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· FICHA ·
Título: ‘Gazania’
Autora: Sofía Parra
Editorial: Roomie Ediciones
Fecha de publicación: mayo de 2020
Sinopsis: Hay menos de cien pasos desde la casa de Gazania hasta su colegio. Es un camino que conoce bien, pero el día que su padre no la acompaña y lo recorre sola, desaparece. Aunque el pueblo entero se vuelca en su búsqueda, el tiempo se agota y la personalidad de la niña pronto se verá anulada por los deseos de su captor. ¿Cuánto podrá aguantar antes de convertirse en Rui… para siempre?

En este libro encontrarás: un misterio que querrás resolver, una protagonista a la que querrás proteger, una buena narración, una realidad que a veces sentimos distante pero que está pasando, justo ahora, mientras lees estás líneas

Con ‘Gazania’ me pasó una cosa que no suele pasarme. La portada me parecía tan, pero tan tan tan evocadora, que decidí que con esa imagen me bastaba para lanzarme a su lectura. Suelo leer las sinopsis de los libros antes de apostar por ellos, rara vez me dejo llevar por su portada. En alguna que otra ocasión, incluso, no puedo evitar leer reseñas para hacerme una idea de lo que voy a encontrarme, pero con ‘Gazania’ fui a ciegas. Quise que me sorprendiera. Esta ilustración de la cubierta, por cierto, es de Naranjalidad.


'Gazania', de Sofía Parra

¿Y qué me he encontrado? Pues una gran sorpresa. No esperaba que ‘Gazania’ girara en torno a las desapariciones que cada día se producen en España; no esperaba que fuera a hacerme reflexionar sobre los casos mediáticos y aquellos que se mantienen lejos del ojo público, por las razones que como periodista conozco sean. Tampoco esperaba, a medida que iba avanzando, que fuera capaz de colocarme con tanta facilidad en la posición de la víctima. Esto último, todo en realidad, es gracias al trabajo de Sofía Parra. Estoy segura de que se ha documentado (mucho) para escribir este libro; los apuntes periodísticos, por cierto, son un gran acierto.

Algunas consideraciones generales

Gazania desaparece en un pueblo en el que nadie debería desaparecer. Un pueblo pequeño, donde se vive una vida tranquila, donde la rutina parece seguir otros tiempos, donde todos se conocen aunque sea de vista. Y la autora no necesita de grandes descripciones para, gracias al tono y a pequeños apuntes, hacernos partícipes de este estilo de vida.

¿Quién querría, en este escenario, en este contexto, secuestrar a Gazania? ¿Con qué fin? Este es el misterio que sustenta el desarrollo del libro, que toma el nombre de su protagonista. Y es un misterio en el que en seguida, como lector, quieres participar. Como sucede con los buenos thrillers, no te vale con perseguir el nombre del asesino. Quieres conocer las razones que le han llevado a cometer el crimen. Empiezas a teorizar por tu cuenta mucho antes de que las primeras respuestas vayan llegando. Todo eso está conseguido.

Y la narración, además, es una narración bastante original, pues alterna tanto puntos de vista como tiempos verbales. Nunca me ha molestado. Más bien al contrario: me gustaba advertir cómo la autora ponía el foco en una u otra cuestión dependiendo del punto de la historia en que nos halláramos y también del personaje que tenía, en ese momento, el peso de la acción. Con un inicio que va directo al grano, con mucho ritmo, muy concreto pero sin abandonar el toque literario bonito, es muy sencillo que ‘Gazania’ te atrape desde el principio. Conmigo lo ha conseguido. Llevaba, por cierto, mucho tiempo sin leer un libro tan rápido. Me ha durado dos días.

Algunos detalles más concretos

Creo que lo que más me gusta de libros como ‘Gazania’ es que me hacen prestar atención a cada detalle. Está construido para que pongamos toda nuestra atención en las páginas. En los nombres que va soltando, en lugares comunes, en objetos que pueden no significar nada, pero que, como la autora ha creado el clima para ello, nos lo parecen todo. Esto está muy conseguido. Es una lectura envolvente, de las que te hacen dedicarte al libro y nada más.

Agradezco mucho seguir topándome con historias así, que te hacen dudar de todos los personajes, que te hacen querer conocer algo más de todos ellos y de ese escenario en el que se ambienta la historia. Cuando me sorprendo a mí misma en este estado, dentro de un libro, viviéndolo y sufriendo y teorizando y todo lo demás, me detengo y lo saboreo. En este caso, se consigue porque la historia, claro, se presta a ello, pero también porque desde el principio está planteada y desarrollada a la perfección.

Sí es cierto, por otro lado, que he encontrado un pero con cierto peso en el balance final. Aunque he disfrutado de ‘Gazania’ desde el principio y hasta el final, y aunque en general está muy bien escrito, tengo que apuntar que en algunos momentos de la narración desde el punto de vista de la protagonista me he sentido fuera.

Gazania, el personaje, es una niña; ni siquiera una niña cercana a la adolescencia, es una niña y nada más. Una niña a la que su padre acompañaba al colegio de la mano. Y sin embargo, cuando analiza la situación en la que se encuentra, cuando la autora nos explica desde su perspectiva cómo está viviendo el secuestro, lo hace desde una voz adulta, empleando un vocabulario que una niña no conoce, construyendo frases que no encajan con su edad. En cualquier caso, precisamente por esto, las emociones han quedado perfectamente definidas y presentadas, y eso me volvía a introducir en ella. Es decir: si olvidaba que Gazania era sólo una niña, podía sentir cómo se estaba sintiendo.

También me ha parecido interesante, por otro conjunto de contradicciones que me ha provocado, la perspectiva del Brujo, el secuestrador. Me gustaba que su propio análisis fuera producto de una locura incoherente y nada más. De una obsesión y nada más. Porque, supongo, a veces no hay que racionalizar un acto criminal y tan desagradable como el que se narra en ‘Gazania’. Pero al mismo tiempo me hubiera encantado que la autora apostara por desgranar un poco más esa obsesión. Por explayarse en las incoherentes y demenciales sensaciones del hombre, por bucear un poco más en los motivos, por irracionales que sean, que le llevan a cometer semejante atrocidad.

¿A quién puede gustar ‘Gazania’?

Muy sencillo: ‘Gazania’ puede gustar a todo el mundo. Es una historia que sigue un ritmo muy bueno, que está bien narrada, que tiene un misterio que el lector quiere resolver por su cuenta. Y que, además, te hace reflexionar, un poquito. Sobre esas personas que desaparecen, sobre el dolor de su familia, sobre la incomprensión de las personas que rodean a todos ellos y sobre el papel que podemos llegar a jugar todos. Desde los medios de comunicación hasta el vecino de la casa más alejada a la víctima.

Sofía Parra, con este libro, nos presenta una realidad que a veces sentimos como muy distante, porque no siempre está bien representada en los medios de comunicación y porque parece que, lo típico, a nosotros no va a pasarnos nunca. Pero sigue pasando. Y he pensado bastante en ello, como he pensado también en la manera en que la sociedad juzga sin saber y en el daño que se puede hacer. No he hablado de él, pero el padre de Gazania es una figura fundamental para comprender todo este asunto.

Además de todo esto, lo que ya también he dicho: ‘Gazania’ parte y desarrolla un misterio que invita a la participación, que se hace con la atención del lector, que entretiene e interesa, que atrapa. Ha sido una buena lectura. Recomendada.

Sobre 5...

3.8

Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

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