DestacadosRecapitulamos (Series)Series

Así es el último día en la Tierra en ‘The Walking Dead’

The Walking Dead 6x16 (4)
0

El último episodio de la sexta temporada de ‘The Walking Dead‘ comienza con silbidos. En este episodio, todo lo que tiene que ver con Morgan (Lennie James) y con Carol (Melissa McBride), que sufría como nunca por todo lo que tenía dentro, nos interesaba, pero con el tiempo sus recuerdos se han disipado en nuestra memoria. Por lo evidente. Por todo lo que tuvimos. Alexandria ya existía, también Hilltop, pero la concepción que teníamos del mundo era mucho más pequeña que ahora. Una pequeña comunidad nos parecía un lugar seguro, una buena manera de construir el futuro, una burbuja que podía funcionar independientemente de lo que sucediera en el peligroso, desagradable e innecesario mundo exterior.

Empiezo el (re)visionado de este episodio con la misma nostalgia que sentí hace días, cuando Michonne (Danai Gurira) se despidió de ‘The Walking Dead’ revisitando espacios conocidos desde una perspectiva desconocida, imposible. Michonne, en otra línea narrativa tan válida como ésta, era una Salvadora. La mano derecha de Negan (Jeffrey Dean Mogan). Con las imágenes de aquellos días de silbidos y Salvadores, sentí una nostalgia bellísima; por Rick (Andrew Lincoln), por todo el grupo de antaño, incluso por los Salvadores. Fue una buena época, ahora que ya no nos hace sufrir.

El 6×16 de ‘The Walking Dead’ se llama ‘El último día en la Tierra‘. Rick se prepara, junto con otros personajes como Abraham (Michael Cudlitz) y Sasha (Sonequa Martin-Green), para trasladar a Maggie (Lauren Cohan) a Hilltop, en busca de un médico que solucione sus complicaciones con el embarazo. Por entonces, los Salvadores no nos parecían tan invencibles como nos lo parecieron más tarde, pero estaban en todas partes, dispuestos a controlarlo todo, convencidos de que podían hacerse con las posesiones de los demás y con aquel lema de asesinar a uno y dejar vivir al resto, como castigo y advertencia de cara al futuro.

Rick todavía confía en sus posibilidades y en las posibilidades de su gente. No se preocupa demasiado de los Salvadores que pueda encontrarse en su camino a Hilltop; más bien, está hasta las narices de tener que preocuparse por ellos. Le asegura a Maggie que todo va a salir bien, y cuando ésta le pregunta cómo puede saberlo, su respuesta me hace cerrar los ojos: por todo lo que ya han pasado, solucionado y vivido juntos, porque estando juntos las cosas salen bien.

Este episodio es una escalada hacia el terror continua, porque tomen el camino que tomen se encuentran un vehículo de los Salvadores esperándolos, crispando sus nervios, haciéndoles sentir inseguros, consiguiendo que cada uno de sus planes y alternativas fracasen. Todo lo que sentimos más tarde -esto mismo: terror, inseguridad, impotencia– se siente en este episodio en pequeñas dosis. Y no dejan de repetirnos algo: es su último día en la Tierra. En menos de un segundo, todo puede desaparecer. A lo mejor ya lo hemos olvidado (seguramente muchos de vosotros lo hayáis hecho, seguramente ya ni siquiera veáis ‘The Walking Dead’), pero lo que esta ficción consiguió en los últimos episodios de la sexta temporada, lo que consiguió en los últimos minutos de éste en concreto, lo han conseguido muy pocas ficciones.

Los Salvadores conducen a los protagonistas a un escenario preparado para concluir la función. Allí les espera un auténtico ejército; también Michonne, Daryl (Norman Reedus), Glenn (Steven Yeun) y Rosita (Christian Serratos), que previamente habían sido capturados. Rick, Maggie, Abraham, Sasha, Eugene (Josh McDermitt) y Carl (Chandler Riggs) se unen a ellos. De rodillas. Hasta el mismo espectador se siente en peligro, en plena oscuridad, desarmado, desprotegido. Impotente, porque los Salvadores tienen el control absoluto de la situación.

Y entonces aparece Negan. Después de una temporada escuchando su nombre, temiendo a un personaje que nunca hemos visto, por fin le ponemos cara. Negan, con Jeffrey Dean Morgan dándole vida, es un tipo fanfarrón, lleno de carisma y confianza en sí mismo. Casi divertido, si no fuera porque no nos hace ninguna gracia lo que está diciendo. Es hipnótico, y eso nos da rabia, porque tenemos que odiarle, pero hay algo de magnetismo en sus andares y en la forma de mover el bate. Sigue siendo así, y eso que ahora la sorpresa ya se ha perdido.

The Walking Dead 6x16

Sus primeras palabras son “¿alguien se ha meado ya encima?”, a las que sigue un monólogo de once minutos que se escucha por encima del sonido del bosque. No hay nada más. Solo es interrumpido en dos ocasiones: la primera, con un desgarrador grito de Glenn cuando piensa que Maggie va a ser su víctima (qué ironía todo); la segunda, con otro desgarrador grito de Rick, que impotente le ordena que pare el juego.

The Walking Dead 6x16 (3)

Pero el juego no para, y después de que nos presente formalmente a Lucille, empieza con la última jugada. Todo el mundo está esperando a que cumpla con una de sus máximas: matar a uno de ellos. Silbidos. Oscuridad. La personalidad de cada uno reflejada en esos segundos, en su manera de enfrentarse a Negan. Pito, pito, dos minutos, y llega el golpe. Y no sabemos más.

Qué capitulazo. Qué final.

Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

Estado de alarma en búsqueda de la creatividad

Previous article

Antonio de la Torre (‘La línea invisible’): “la violencia nunca tiene justificación, pero sí explicación”

Next article

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Login/Sign up