Cada seis meses, Clara Duarte

· FICHA ·
Título: ‘Cada seis meses’
Autora: Clara Duarte
Editorial: La Galera Young
Fecha de publicación: mayo de 2020
En este libro encontrarás: una historia de amor inolvidable, una historia vital original, imposible, magnética, un estilo único
Sinopsis: Hana conoce a Ro. Ro conoce a Hana. Hana es esta chica medio coreana que reparte los pedidos del wok de sus padres, y Ro aparece de pronto. Ro es alta como Madrid y las farolas. La historia de Hana y Ro empieza así: una pelea. Un supermercado. La puerta rota de un baño sucio. Un piano electrónico y ocho plantas con nombre. Es cutre y torpe, como todo, pero es bonita. Es normal. Hana piensa, durante ese verano: «esto podría durar para siempre». Hana se duerme el 31 de agosto.
Cuando despierta, Ro no está. Ro no existe. Nadie la recuerda, nadie parece haberla conocido. Todo lo que tiene que ver con ella ha desaparecido, y la única que la recuerda ahora es Hana. ¿Cómo sería tu vida si solo existieses seis meses al año?

¿Cómo sería tu vida si solo existieses seis meses al año?, repite mi cabeza una y otra vez. Porque ‘Cada seis meses’ se ha quedado en modo repetición en mis pensamientos y en mis emociones, casi como si fuera Hana sintiendo a Ro a cada paso que da incluso cuando no está. Sobre todo cuando no está.

Cada seis meses, Clara Duarte

‘Cada seis meses’, el último libro de Clara Duarte, es una historia de amor contextualizada en un escenario imposible que sentimos posible en todo momento. Y esa es la magia de los libros como este; esa clase de magia que te lleva a pensar, de forma imposible, que igual tú estás viviendo algo parecido sin saberlo. Porque se siente real. ‘Cada seis meses’ se siente muy real. Hace mucho que los capítulos estén narrados en primera persona, desde la voz de Hana, aunque con los ojos de otros muchos personajes. Con un estilo directo y peculiar; quizá no es sencillo, pero solo por lo personal que es. Porque Clara Duarte demuestra aquí que tiene una de las voces más auténticas y con más fuerza de nuestro panorama. Y soy consciente de que seguramente haya trabajado mucho hasta dar con esa palabra, pero parece tan fácil cuando lo lees que sientes que simplemente hay una persona frente a ti abriéndose y narrándote su historia imposible con naturalidad y con chispa, porque eso es también esta escritora.

« En los ojos de esa chica leí como un desafío, una especie de «mírame. No me importa que este cigarro esté manchado de sangre. Voy a fumar de él». La contemplé hacerlo. Pensé: «qué idiota». Solo una persona tremendamente idiota se vendería a sí misma de esa manera. Pensé: «Menuda imbécil. Quiero acostarme con ella», y también que nunca podría olvidar esa cara, que había visto su cara en todas las caras de antes, como a trozos, a células »

No solo es divertida, con ese punto ácido irónico que siempre apreciaré en las personas; también es sensible y se sirve de mil detalles para transformar lo que en manos de otros sería un discurso cualquiera en uno memorable. ‘Cada seis meses’ es, más que memorable, inolvidable. No creo que pueda olvidarlo nunca. Creo que llegará el 2 de junio y me angustiaré, de lo real que lo he sentido. De lo bonito que lo he sentido. De cuánto he sentido a Hana, a Ro, a Mia, a Alex, incluso a Paco. Quizá sobre todo a Paco, testigo silencioso de una de las historias de amor más bonitas que he leído.

« Nos miramos, yo y sus párpados algo caídos y sus ojos del color del mundo, que nunca se decantaban y decidían serlos todos, incluso allí, en la línea cinco »

Y en un contexto, como digo, imposible, porque Ro sólo existe seis meses al año. Es ciencia ficción, es fantasía, no sé qué es. Es algo que ha creado Clara Duarte. Es una historia original, emocionante, frenética, de esas que pasas cada página pensando “quiero más, dame más”, mientras piensas también “que no acabe nunca, por favor”. Explicar con detalle todo lo que he sentido leyéndolo sería robarle la oportunidad de sentir lo mismo a potenciales lectores, así que lo dejaré así: he reído, he llorado, me he revuelto intranquila y he querido ceder todo mi tiempo a estas páginas. Parecían reclamarme. Veía ahí el ejemplar, cuando no le hacía caso, y pensaba: perdóname, en realidad estoy siendo tuya en todo momento. No he podido quitarme de la cabeza a estos personajes y todas sus emociones desde que el libro cayó en mis manos. Hacía mucho tiempo que no me pasaba esto.

Siendo nuestro mundo, y siendo el siempre accesible Madrid, este universo de ‘Cada seis meses’ parece un universo paralelo. Supongo que en cierto modo lo es, y también se refleja en sus personajes. Reconocía en ellos a personas que yo misma conozco pero, al mismo tiempo, eran solamente ellos. Se nota que están construidos con mimo, porque están repletos de detalles insignificantes que les hacen ser quienes son, que les hace diferenciarse. Como las personas, vamos. Me ha gustado mucho sentir que todos ellos formaban parte de lo mismo y que sus voces encajaban, como si fueran una sola, pero sin dejar de ser propias. Y con ese estilo fresco, juvenil, divertido, adulto, emocionante.

« No estoy colada por ella, Mía, es como… Sí que me imagino a veces que nos casamos, pero es la típica cosa »

Y hay tanta sensibilidad en estas páginas, tantos sentimientos que también pueden reconocerse, porque son los de todos, los universales, pero volcados en una historia que es una, irrepetible e inolvidable. A través de eso se mueve, y a partir de eso construye: de emociones y sentimientos. Hay mucha acción, pero florece a partir de esto. Clara Duarte ha construido en ‘Cada seis meses’ un viaje para que sintamos. Para que vivamos, para que disfrutemos. También para que pensemos cómo sería nuestra vida si sólo tuviéramos la mitad, y cómo sería el mundo si sólo nos tuviera a la mitad. Tampoco esta pregunta se me ha olvidado.

« Llovía de verdad el 2 de marzo. Era un llover como con enfado, de romper cosas, de bautizar árboles. Pocas veces en la vida ves llover así, y cada vez que llueve así está lloviendo así por alguien. Eso decía mi abuela, en coreano, y luego añadía: «El cielo sabe lo que necesitamos casi siempre»»

Sobre la frase que me quedo de ‘Cada seis meses’. Clara, es esta:

« Los tenía verdes, o marrones, de mil colores; no hubiese podido adjudicarles uno. Adjudicarles uno habría sido simplificar, negar lo que eran. Hubiese sido quitarle los ojos »

Sobre 5...

5

Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

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