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Javier Rey: “hemos construido una cosa que va más allá de lo que dicen los personajes”

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En ‘Mentiras‘, Javier Rey se pone en la piel de Xavier, un reconocido cirujano, respetado en su comunidad, con un aspecto impecable y una vida ejemplar que ha sido, además, azotada por la tragedia, pues es viudo. Cuida de su hijo, es educado y muy sociable. En fin, ¿quién podría pensar que un hombre así pudiera cometer una violación? ¿Quién podría pensar que pudiera, siquiera, necesitar forzar a alguien para tener relaciones sexuales? Ya hemos hablado del punto del que parte ‘Mentiras‘, ahora hablemos con uno de sus protagonistas.

Con Javier Rey también tenía muchas ganas de hablar. Y quería hacerlo, sobre todo, de una cosa que me parece muy interesante, y que vengo apuntando desde hace unos días: cómo esta ficción puede romper nuestros estereotipos y nuestros esquemas, porque seguimos asociando, de manera inconsciente o no, un determinado tipo de persona con este delito sexual. Como sociedad, y sin darnos cuenta quizá también de manera individual. Y me parecía muy interesante acercarnos a la manera en que Rey ha construido este papel polémico, porque es aparentemente el hombre perfecto, pero al mismo tiempo ha sido acusado de una violación. Cómo jugar con ambas cosas para que el público se confunda y para que, al final, como él mismo me comenta, llegue a las respuestas por sí mismo. Para ello, quizá tenga que deconstruirse un poco, pero eso siempre es también muy interesante.

Igual que es interesante explorar la psicología de unos personajes que son más de lo que dicen, que es algo a lo que Javier Rey también hace referencia y hacia lo que particularmente siempre me he sentido más atraída a la hora de analizar ficciones, historias, personajes y relaciones. Y hay mucho que analizar en ‘Mentiras’. Disfrutad de la entrevista.

Porque lo que tú menos pudieras pensar…. puede ser.

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Javier Rey | Foto: Mario Martin

MEW Magazine (MW): Cuéntame qué fue lo primero que pensaste de la historia cuando llegó a ti.

Javier: Me pareció que era una historia arriesgada por el punto de partida Me parece que intentar contar una presunta violación es un punto de partida arriesgado, y luego cuando ya supe la manera en que se quería contar, que era no posicionarse, sino dejar que el espectador fuera el juez, no hacer clichés de los personajes sino dejar que ellos fueran hasta el final con todas las consecuencias… ese tipo de cosas me gustaban, entonces dije que sí sin pensarlo.

MW: Y a medida que ibas leyendo el guion, no sé si llegaste a ver la versión británica antes…

Javier: No he visto la británica. No he querido verla. No quise verla. Cada actor trabaja de una manera diferente, y lo que le ayuda a uno no le ayuda a otro. Y yo consideré que no me iba a ayudar en absoluto el verla. Como no la había visto, decidí que no iba a verla para crear el personaje de partida y que mi inconsciente no me llevase a cosas que ya había visto. Solo he trabajado en función a nuestros guiones y a lo que nuestros directores querían.

MW: Y cuando leías el guion, ¿qué te iba llamando la atención? Que te iba… no sé, inquietando un poco, a lo mejor revolviendo por dentro.

Javier: Al final, yo siempre tomo la opción de defender a mi personaje siempre, con lo cual yo siempre leo los guiones desde la premisa inicial: que mi personaje es un ser inocente. Entonces, claro, partiendo de ese punto las lecturas son muy diferentes, muy distintas. Vas encontrando cosas que no encontrarías si juzgases al personaje o si pensases algo de tu personaje. Al final, interpretar a un cirujano, viudo, padre relativamente ejemplar, respetado por su comunidad… ha sido mi trabajo.

Va a haber gente que le acuse a ella y va a haber gente que le acuse a él. Y en esa casa, cuando se vea la serie o cuando la gente lo hable con sus amigos, debatirán el porqué. Y al final de la serie ellos encontrarán una respuesta, y será muy interesante el debate que se genere en ese momento.

MW: Viendo la versión británica, con tu personaje no dejaba de pensar: es inmutable. Y casi me salía hasta querer pegarlo. Sin embargo, siento que tú le has dado un carácter más emocional, más humano, que me ha podido calar más y que, entiendo, va a tener también más efecto a medida que avance la ficción. Me gustaría saber cómo has querido construirlo y trabajarlo.

Javier: Yo he construido una víctima. Es que, ¿sabes lo que ocurre? Si me pongo a defender a mi personaje puede parecer que pierdo cierto tipo de sensibilidad para con el hecho en cuestión, que es gravísimo. Pero es mi trabajo, entonces al final la construcción del personaje se basa en que es una acusación en falso; intenta descubrir por qué esta chica hace una acusación en falso y en cómo él no duda de lo que es él. No duda en ningún momento. Ese es el punto de partida: no soy el perfil de lo que tú me estás acusando. Entonces, para resumírtelo mucho, yo he construido una víctima. De la situación, de las fake news, de la falsa presunción de inocencia, de un juicio publico, y si tú llevas eso a un plano absolutamente realista pues tiene una emocionalidad mayor que si no lo haces.

Creo que no es nada fácil, pero al final lo que siempre hay que tener, si lo llevamos a un plano absolutamente realista, es una total sensibilidad con alguien que dice que ha sido víctima de todo eso. En un primer momento, nadie puede dudar de una cosa tan sumamente grave.

MW: Hay una cosa con tu personaje que me encanta, y es que nos desmonta por completo el estereotipo de hombre con el que asociamos un delito sexual. Porque lo vemos en el primer episodio y decimos: si es que este tío es perfecto. Y me sale solo pensarlo a mí, que creo que estoy muy concienciada con todo esto, pues no quiero imaginar a un público que tal vez no lo esté tanto. ¿Tú has reflexionado sobre todo esto?

Javier: Sí, pero ya había reflexionado. El tema es real. El tema de la violación, a nivel personal, considero que es una de las peores cosas que un ser humano le puede hacer a otro. De las peores cosas. No tengo un término medio en ese sentido. Y es verdad que no hay un perfil, no existe un perfil de las personas que cometen eso. Y me parece muy interesante, en el caso de que al final sea culpable, el ver que una persona que tiene dinero, que es educada, que es muy bueno en su trabajo, una persona que es respetada por su comunidad… y que ni siquiera tendría necesidad de forzar a nadie para tener relaciones sexuales, ¿sabes? Porque lo que tú menos pudieras pensar…. puede ser. Me parece que eso está muy bien, sobre todo para generar debate. Y ver que no hay un perfil, y que esta a la orden del día, y que en España sigue ocurriendo, con lo “avanzados” que somos. Me parece que la serie tiene cosas muy positivas, y creo sinceramente que desde el lugar que nosotros hemos querido tratar a los personajes va a ser más difícil… Es como cuando tú escuchas en las noticias, me voy a inventar una noticia… “Encuentran 45 cadáveres en el jardín trasero de una casa”. Y cuando vienen de las noticias y le preguntan al vecino “usted sabia algo”, el tío dice “a ver, no, a mí me decía buenos días cada día, es un tipo muy educado”. No hay un perfil de asesino, no hay un perfil de violador, no hay un perfil de nada. Y me parece que llevándolo así generas un debate mucho más profundo para la gente cuando lo vea, porque la gente se va a encariñar con él, le va a creer a él, pero va a haber gente que le va a creer a ella, entonces va a haber gente que le acuse a ella y va a haber gente que le acuse a él. Y en esa casa, cuando se vea la serie o cuando la gente lo hable con sus amigos, debatirán el porqué. Y al final de la serie ellos encontrarán una respuesta, y será muy interesante el debate que se genere en ese momento.

Hemos construido una cosa que va más allá de lo que dicen los personajes. Es lo que más me ha fascinado de la serie. Cuando encuentro eso en un guion o en una propuesta de dirección… Es lo que más me suele atraer de los proyectos. Esa psicología de los personajes profunda, donde tu puedes trabajar y llevarlo a la profundidad

MW: Al margen de lo evidente, porque tú partías de una base muy clara y muy evidente que es que no hay que violar, ¿sobre qué cuestiones has reflexionado en torno a este hecho? Por ejemplo, es una ficción que sirve muy bien para reflejar lo indefensas que se pueden sentir las víctimas, o los juicios públicos a las que son sometidas, o este asunto con los estereotipos, que es muy interesante. ¿Sobre qué te ha hecho reflexionar?

Javier: Al final, a nivel personal yo ya estaba muy concienciado con el tema, con lo cual yo creo que lo que nosotros hacemos es una amplia radiografía de todos los puntos de vista que pueden ocurrir en una situación así. Y claro, eso depende ya a nivel personal, hay mucha gente que automáticamente se posiciona en contra de ella. Automáticamente. Hay gente que al revés también. Y supongamos que él es inocente… guau, hacen un juicio publico de él muy heavy. Entonces… la reflexión es que esto no se queda solamente en el hecho de una acusación de una víctima, hay muchas piezas en un ajedrez y todas son importantes. Y creo que no es nada fácil, pero al final lo que siempre hay que tener, si lo llevamos a un plano absolutamente realista, es una total sensibilidad con alguien que dice que ha sido víctima de todo eso. En un primer momento, nadie puede dudar de una cosa tan sumamente grave.

MW: Y al margen de todo lo reflexivo, cuéntame por qué crees que ‘Mentiras’ es una buena serie como thriller simplemente, de esos que te enganchan y no te sueltan.

Javier: Porque hemos construido una cosa que va más allá de lo que dicen los personajes. Es lo que más me ha fascinado de la serie. Cuando encuentro eso en un guion o en una propuesta de dirección… Es lo que más me suele atraer de los proyectos. Esa psicología de los personajes profunda, donde tu puedes trabajar y llevarlo a la profundidad. Y eso lo tienen prácticamente todos los personajes en esta serie. Es decir, psicológicamente son personajes muy ricos, no sabes por dónde van a venir, y creo que eso es una gran riqueza que poco a poco, con los capítulos, se va viendo. Se le apoya al espectador en algunos momentos con flashbacks, y luego no se le apoya absolutamente con nada y son ellos, a través de nuestros actings, los que tienen que sacar sus propias conclusiones. Con lo cual es una serie inteligente, para la gente a la que le gusta una buena ficción, y eso a mí como espectador, independientemente del ser trabajador de esta serie, me vuelve bastante loco.

Es una serie inteligente, para la gente a la que le gusta una buena ficción, y eso a mí como espectador, independientemente del ser trabajador de esta serie, me vuelve bastante loco.

MW: Imagínate que tienes que ponerte delante de un potencial espectador y decirle: mira, tienes que ver ‘Mentiras’, a mí me ha gustado por esto, por esto y por esto, tienes que estar atento a esto, esto y esto. ¿Podrías enumerar tres cosas, así como en tres titulares?

Javier: Es imposible (risas). La serie es muy rica, hay que estar atento de principio a fin. Es decir, es una serie que cuando te sientes, cuando termines el capítulo lo que va a ocurrir es: “ah, ¿ya se terminó? Vale, vale, qué rápido ha sido”, porque es imposible no estar ahí enganchado con los personajes. Arranca ya muy fuerte, la presentación de todo es como… Aquí vamos a ir al turrón rápido. Es como pin pan pún, y ya estamos en una cosa que es muy heavy en el primer capitulo, en el minuto, no lo sé, quince. Te deja sin respiración, pero con tempos. Es decir, hay un tempo relativamente cinematográfico, no tenemos prisa para contar las cosas, entonces se genera una tensión que es muy real. Esa primera conversación donde el personaje de Laura le dice al personaje de Cata, con Ángela (Cremonte) y Manuela (Velasco), esa maravillosa secuencia que tienen en la playa donde están hablando por primera vez sobre lo que creen que ha ocurrido… Eso es una secuencia cinematográfica absolutamente. Los tempos que se utiliza, el cómo esta rodada. Creo que es una serie con mucha calidad.

MW: Por último, ¿nos recomiendas a todos una serie o una película que estés viendo o que hayas visto últimamente y te haya gustado?

Javier: Pues estoy viendo cosas muy chulas, y muy interesantes. De series he visto ‘The New Pope’. Me gusta mucho Sorrentino; con Sorrentino, me imagino que lo amas o lo odias, yo soy de los que lo aman. ‘The Young Pope’ me había parecido una maravilla, y ‘The New Pope’… Además, tenemos ahí a Javier Cámara que está… ¡Cómo está ese hombre en esa serie! Eso es una lección de interpretación de las exquisitas. Y luego de cine… He visto ‘Mother’, la película de Bong Joon-ho, el director de ‘Parásitos’, y la he disfrutado muchísimo.

Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

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