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Las 5 historias que han marcado mi 2020

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Cuando pienso en 2020… En fin, 2020 ha sido lo que ha sido. Ponerme a valorarlo es un acto que terminará con todos abandonando estas líneas, yo incluida, así que dejémonos llevar durante unos segundos por esas sensaciones y emociones compartidas y pasemos a hablar de cosas bonitas.

Pasemos a hablar de lo que más me gusta en el mundo: las buenas historias. Voy a contaros qué historias me han marcado en este año que acaba. Cuando pienso en 2020, se me vienen varios títulos de varias disciplinas artísticas a la cabeza. Algunos de esos títulos tienen mucha fuerza, pero se quedan fuera de este típico ránking que tanto nos gusta hacer a los seres humanos. Nos gusta excluir, así que sólo pueden entrar cinco.

Se queda fuera, por ejemplo, ‘Dark‘. El fenómeno alemán de Netflix que durante dos meses de verano fue lo único de lo que supe y quise hablar. También se queda fuera ‘Jojo Rabbit‘, la fantástica película de Taika Waititi que vi a comienzos de año. Me parece otra vida, y esa es la razón por la que se queda fuera, porque lo de fuera me hizo cortar cualquier conexión con esta película. Pero fue mi favorita, y después de esa no ha llegado ninguna que la iguale. Lo que han llegado, para mi sorpresa, yo que soy de cine, han sido muchas series. Como ‘Normal People‘, una historia de amor entre dos jóvenes irlandeses real, emocionante y cruda.

Y podría decir muchas más pero como ya he hecho suficiente trampa, y sé que todos estáis pensando que estoy haciendo trampa, paso al ránking.


Taika Waititi - 'Jojo Rabbit'
Taika Waititi, uno que estaría orgulloso de mis trampas

The Mandalorian

Si hace un año, en esa otra vida, me llegan a decir que algo relacionado con Star Wars me iba a alborotar de esta manera, no me lo hubiera creído. Ha tenido que llegar la historia más simple de todas, protagonizada por un único personaje al que no vemos la cara, para dar un golpe sobre la mesa y recordarnos lo que es Star Wars. Para mí, una historia de familia a partir de la que nacen otras muchas historias y otros muchos conceptos y muchos escenarios que da gusto explorar. Pero sobre todo eso: una historia de familia. Y la segunda temporada de ‘The Mandalorian’ ha terminado homenajeando este sentimiento. Con una de las escenas más bonitas, conmovedoras y honestas que he visto en la pequeña pantalla.

Hace mucho que Grogu sea una cosita tierna que nos tiene a todos mirando la pantalla con ojitos de amor incondicional, y hace mucho que Pedro Pascal esté debajo de esa armadura, porque es un tipo que puede contarme lo que quiera contarme (que pondré también ojitos de amor incondicional), pero la verdadera magia de esta serie empieza donde tienen que empezar todas: por tener una buena historia. Ni difícil, ni enrevesada, ni para adultos. Una buena historia, y punto. Y una buena historia puede serlo para todos los públicos.

‘The Mandalorian’, una serie para niños poco profunda y noséquémás, no necesita de complejidades ni grandes misterios ni metáforas escondidas en planos imposibles. Es una historia sencilla, de aventuras, con dos personajes fáciles de apreciar, y por eso nos gusta, porque da gusto verla. Porque apetece verla. Y porque respeta un universo que amamos, lo amplía y lo enriquece, sin grandes pomposidades. Tan sencillo como esto. Pero qué complicado de crear cuando ya parece estar todo hecho y cuando sigues una estela de títulos mundialmente conocidos que no han tenido, en los últimos tiempos, buen recibimiento. Hay que tener mucho talento para sacarlo adelante. Suerte que esta serie tiene mucho talento detrás, y debajo de las armaduras. Y ahora también tiene a Luke Skywalker. De verdad: es que esto es muy fuerte. Este es el camino. Mi serie del año. Mi cosa del año.


The Mandalorian

Fleabag

Para explicaros por qué incluyo ‘Fleabag’ en esta lista: la vi dos veces en una semana. Diría que ya lo he contado alguna vez. La empecé a ver, la terminé en tres días, la reflexioné y la lloré y la amé. Y entonces dije: está bien, vamos a volverla a ver, porque no tengo otra cosa mejor que hacer y porque me he quedado vacía. Para explicaros por qué ‘Fleabag’ tiene este efecto: es una ficción del ahora dirigida y escrita por una mujer llena de talento como es Phoebe Waller-Bridge. ‘Fleabag’ es divertida, pero es también triste, que creo que es una manera perfecta para definir a la generación que pretende retratar.

La joven protagonista tiene 30 años, vive en Londres y no tiene una mala vida, pero tiene una mala vida. Porque todo está patas arriba, también ella misma. Porque no hay estabilidad emocional, porque no tiene un trabajo que le llene profesionalmente, porque su familia es un desastre, porque tener una relación es cada vez más complicado, por nosotros mismos y por los demás. Por eso tenemos tantos memes circulando por ahí extraídos de diferentes capítulos: porque estamos ahí. Nosotros, esa generación que iba a tenerlo todo y no tiene nada, estamos en ‘Fleabag’. Ese “i love you” – “it’ll pass” nos duele tanto porque es, de alguna manera, un buen retrato de cómo nos sentimos quienes nos vemos un poco reflejados.

También podéis verla para pasarlo bien, porque es divertida de verdad, o para enamoraros de Andrew Scott interpretando al cura más guapo de todo Londres, o para alucinar otra vez con Olivia Colman, que es, lo creo sinceramente, la mejor intérprete que tenemos ahora mismo en la galaxia.


Phoebe Waller Bridge en 'Fleabag'

Cada seis meses

Cuando leí este libro, en mayo, supe que no iba a leer otro en muchísimo tiempo que me marcase de esta manera. Lo mantengo, y creo que pasará mucho, mucho, mucho tiempo hasta que otra obra literaria tenga este efecto en mí. Me gusta leer más que nada esta galaxia, y me gustan casi todos los libros que caen en mis manos, pero es cierto que pocos me marcan.

‘Cada seis meses’, escrito por Clara Duarte, me ha marcado para toda la vida. En parte, porque se agradece, porque no estoy acostumbrada, tener una historia de amor protagonizada por dos mujeres cuya lucha no tiene nada que ver con ser aceptadas. Obviamente, la comunidad LGTBI+ hemos necesitado y seguimos necesitando historias de aceptación y de identidad hasta que el mundo sea un lugar más amable, hasta que el mundo sea lo que tiene que ser. Pero, en fin, también queremos comedias románticas llenas de clichés, conflictos estúpidos y chicas que se quieren.

Cada seis meses‘ es un poco más complicado que esto, porque es una historia de fantasía ambientada en el Madrid que conocemos. Y qué gustazo leer una historia de fantasía protagonizada por dos chicas que se quieren y que no pueden estar juntas porque ese mundo fantasioso no se lo permite. ‘Cada seis meses’ tiene en sus páginas un romance precioso y original, divertido y emotivo, que te envuelve y te lleva hacia donde quiere, que arrasa contigo y se queda contigo. Y es así porque está escrito por Clara Duarte que es, con mucho, una de las mejores escritoras de nuestro país. Una de las más auténticas y de las más talentosas, cuyas historias siempre leeré de la misma forma en que miro a Pedro Pascal: con ojitos de amor.


Cada seis meses, Clara Duarte

Patria

Siempre me ha costado mucho hablar de ‘Patria’; siempre he sentido que no sé lo suficiente, y que nunca lo sabré, como para hablar de esta historia desde la seguridad de quien sabe que tiene algo que decir, pero no puedo dejar de decir algo. Como ya me sucedió con el libro, ‘Patria’ me ha hecho sentir, sufrir y pensar. La ficción de HBO ha contado, además, con intérpretes de primer nivel que también nos han llevado al lugar que han querido, que es el lugar que exigía esta historia para contarse bien. Nos han hecho llorar, enfadarnos y también comprender ciertas cosas que, por distancia o por desconocimiento, muchos no comprendíamos. Muchos ni nos habíamos parado a pensar.

Sé que ‘Patria’ no puede verla todo el mundo, porque no es una historia fácil y porque hay muchas personas que no están preparadas para verse en pantalla, pero me alegra saber que hay otras miles que han decidido darle una oportunidad y han terminado siendo mejores. Porque ‘Patria’ te hace mejor. Esta historia, que es una historia de dolor, pero también de familia y de perdón, te hace mejor, al menos si así lo quieres. Y no, no es bonita. Es muy dura. Pero, sí, tiene momentos bonitos, y estos momentos te llegan fácilmente porque son tan reales como la vida misma. ‘Patria’ es muy real, por eso ni siquiera pretende cerrar todas las heridas y todos los conflictos. Solo nos los acerca, y nos los explica un poco. Y no hay que conformarse con eso, pero es un comienzo.

He seguido cada uno de los ocho episodios con interés, y con esa clase de rutina que antes teníamos y que estamos perdiendo. Me levantaba cada domingo sabiendo que tenía un nuevo episodio, y me gustaba mucho contar con ello. Me apetecía verla desde la serenidad y la tranquilidad de quien sabe que no va a ver algo fácil, pero sí algo que le enriquezca de algún modo. Eso es ‘Patria’. Y este es el efecto que ha tenido en mí.



Las historias de Taylor Swift

Las historias de Taylor Swift han sido mi banda sonora desde finales de julio hasta la actualidad, todavía sin fecha definida de fin. Porque cuando todavía estaba intentando asimilar todas las heridas y los conflictos y las emociones que nos presenta en ‘evermore‘ y lo hizo todo más grande. Mucho más grande. Porque unas canciones casan con otras, unas melodías se entienden con otras, unas letras nos llevan a otras, y así nacen historias con muchos caminos que son suyas y que, siempre he sentido, son un poco de todos.

Soy consciente, de verdad lo soy aunque a veces no lo parezca, de que Taylor Swift no escribe inspirándose en mis historias, pero, vaya… lo parece. Si os estáis preguntando por qué razón esta mujer de 31 años tiene millones y millones y millones de seguidores en todo el mundo que cada día escuchan su música, aquí está la razón: porque nos vemos en sus canciones, cada uno, de manera personal. Porque escribe canciones personales, y reales, y por eso son universales. Y, bueno, porque son canciones fantásticas. Porque Taylor Swift tiene muchísimo talento, por eso ha sacado dos álbumes increíbles en seis meses que seguiré escuchando en bucle al menos hasta que se estrene la tercera temporada de ‘The Mandalorian’. Con ojitos de desamor, que es ahí donde me lleva Taylor.


Taylor Swift - Folklore

Judith Torquemada
Periodista, taikista, marvelita y feminista. Escribo sobre cine, sobre libros y sobre viajes. También escribo historietas varias. Se me da bien hablar de Escocia, enamorarme de personajes ficticios y fantasear en general. Por Frodo. Y por Ned Stark.

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